La sutil técnica de manipulación que algunas personas usan para que te enamores de ellas

La sutil técnica de manipulación que algunas personas usan para que te enamores de ellas

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Lo vuestro parecía una película de Hollywood a lo Pretty Woman o Dirty Dancing. Una noche de verano conoces la persona de tus sueños. Desde el primer momento, cada mirada, cada sonrisa compartida parece reafirmar la idea romántica de que, por fin, has encontrado a eso que muchos llaman ‘alma gemela’.

Él/ella te avasalla con sus halagos y atenciones e, incluso, habla de vuestro futuro juntos logrando que te sientas en una nube de la cual nunca desearías bajarte. Vamos, parece que estás ante la definición del futuro padre o madre de tus hijos.

Pero, tras unas semanas o unos meses de relación, las atenciones parecen convertirse en espionaje, presiones y chantajes que te mantienen permanentemente ligado a él/ella y que van inculcando en ti un continuo sentimiento de culpa.

Fallar a la personificación del ‘amor verdadero’ sería una traición que te colocaría en el nivel más bajo de tu nueva moralidad.

Algo que la otra persona sabe aprovechar para explotar tus inseguridades y dominar la relación aislándote cada vez más de tu entorno (amigos, familia, etc.).

Y, cuando ya eres totalmente dependiente, te amenaza con dejarte, deja de prestarte atención o juega con tus celos.

Si te suena lo que acabas de leer es muy posible que seas una víctima del love bombing, una técnica de manipulación emocional que tiene sus orígenes en las técnicas de captación de la Iglesia de la Unificación de Estados Unidos durante la década de los 70. La técnica funcionaba tan bien que, según escribió el psicólogo Dale Archer en un artículo de Psychology Today, este método fue empleado sistemáticamente por personajes como Charles Manson para conseguir que sus seguidores se suicidasen en masa para demostrar su amor por él.

Pero no hace falta irse a estos extremos para darse cuenta de que el love bombing se aplica mucho más y en muchos más aspectos de los que pensamos. Para Archer, el uso consciente o inconsciente de esta técnica de manipulación es, por desgracia, bastante común.

El tema es que aprovecha “la necesidad natural de los humanos a sentirnos bien sobre quienes somos y la incapacidad que tenemos de solucionar esto por nosotros mismos”. De hecho, muchas veces las víctimas de esta manipulación son las que se encuentran temporalmente con un bajo nivel de autoestima por circunstancias como un divorcio o perder el trabajo.

“En ocasiones un evento traumático está por detrás del uso del love bombing. Otras veces los motivos están en la propia infancia del sujeto. Pero, sea cual sea el origen, las personas que emplean esta técnica son especialistas en detectar aquellas personas con baja autoestima y lo explotan al máximo”, apunta Archer. Sin embargo, lo mas paradójico de los love bombers es que, como apuntó el psicólogo, ellos mismos son personas con muy baja autoestima que recurren a la manipulación para sentirse protegidos.

En una entrevista con Business Insider, la psicóloga Perpetua Neo señala a los individuos narcisistas como los principales usuarios de esta técnica. “La gente cree que si te sientes atraído por un narcisista es porque tiendes a ser alguien débil o pasivo en tu vida. No obstante, precisamente por su narcisismo tienden a fijarse en personas con grandes logros personales o profesionales”, señala.

En otras palabras, si un love bomber consigue dominar a un hombre o mujer de alto valor habrá reforzado su ego todavía más.

Por todo ello, asegura Archer, las personas que son víctimas de esta manipulación no tienen ninguna culpa: “los love bombers son auténticos vampiros emocionales que buscan activamente sus víctimas con el único objetivo de ganarse su confianza, mantener el control sobre ellas, y acabar succionando todas las emociones positivas y felicidad por vivir de sus parejas. De hecho, el término ‘drained’ (vacío, consumido o exprimido) suele ser un término empleado por las víctimas para expresar cómo se sienten”.

Por suerte, la manera de detectar las señales de alerta es relativamente sencilla. El psicólogo recomienda mantenernos razonablemente escépticos con las personas que son excesivamente alagadoras y atentas, que hacen hincapié en la idea de las ‘almas gemelas’ y que comienzan con su juego de adulación desde el principio.

Además, recomiendan que los seis primeros meses de relación sean una especie de test tras los cuales analices si has franqueado alguna de las fronteras morales que tu relación debería mantener a toda costa. “Para. Mira. Escucha”, recuerda Archer.

Si por desgracia no has sido capaz de detectar todos estos factores a tiempo, el especialista recomienda romper completamente el contacto con la persona tóxica. “Bloquéala y déjale claro que sus intentos de escribirte o visitarte serán considerados como una manera de acoso. Los manipuladores muchas veces ven el ‘no’ como un desafío e intentarán lograr su objetivo todavía con más ganas a no ser que dibujes una línea roja muy definida”, concluye Archer.

Por último, el especialista recomienda reconectar con tus amigos y familia para cerrar las heridas y pasar página.

Asun Vidal.

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